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Providencia Jazz 2010, un festival “top”
Posted by | Posted in Artists, Opinion, Shows and Festivals | Posted on 16-01-2010
En nuestra opinión, este fue si no el más completo, uno de los más redondos festivales de jazz de Providencia.
La novena versión que además tenÃa la connotación de evento Bicentenario, gozó de una parrilla programática de lujo, a la altura de cualquier escenario internacional. En sólo tres dÃas pudimos disfrutar de una variada gama de artistas de distintas nacionalidades ligados directa e indirectamente al jazz.
Por fin pudimos apreciar números musicales atractivos y taquilleros en términos cinemato-comerciales.
Aquà quedó demostrado que un festival de jazz moderno (del siglo XXI) no necesariamente debe ofrecer números ortodoxos y de complejidad extralimitada.
La inauguración estuvo a cargo del saxofonista cubano radicado en New York Yosvani Terry, un conocido de los organizadores a quien se le encergó la composición musical y arreglos de piezas en formato de jazz basadas en textos de grandes autores nacionales como Mistral, Neruda, Huidobro o Edwards Bello.
Terry se hizo acompañar de la cantante chilena Rossana Saavedra, una de las máximas figuras vocales del género para interpretar una canción, quien no desperdició la ocasión y dejo muy en claro por qué es considerada la mejor cantante de jazz nacional. Con un su tono particular algo pastoso y fraseos caracterÃsticos, Rossana estuvo a la altura de una intérprete internacional.
A continuación se presentó un partner del fallecido Ray Barreto, el pianista Colombiano Hector Martignon y su sexteto, quien ya se habÃa presentado en Santiago el año 2008 en una Jam Session en el Hotel Sheraton.
Pudimos apreciar un excelente show con toques de jazz latino con temas incluidos en el álbum “Refugee†nominado al Grammy en 2008 como el mejor álbum de Latin Jazz.
En la noche siguiente abrió el show el organista Joey DeFrancesco y su trio. Un músico excepcional, lleno de una energÃa que alucina.
DeFrancesco es uno de los pocos intérpretes del órgano Hammond B3, quien sigue el legado del desaparecido Jimmy Smith, quien brindó una clase de elegancia musical.
Esa misma noche y en el mismo escenario se plantó el compositor, cantante y guitarrista Joao Bosco en formación de octeto. Un dinosaurio de la música brasileña, quien ha evolucionado de manera genial. Pudimos deslumbrarnos con vientos, percusiones y un rico ensamble armónico que envuelve a cualquiera.
La jornada de clausura estuvo a cargo del compatriota Cristian Cuturrufo y su ensamble latino de jazz. Once músicos que pasaron la prueba del fuego bajo la tutela del experimentado e internacional trompetista, quienes estuvieron a la altura de sus pares internacionales. Uno de los más carismáticos y favoritos del público fue el guitarrista oriundo de Coquimbo Juan Carlos Aguilera.
Para el final, la guinda de la torta, el bajista y cantante camerunés Richard Bona y su banda multirracial.
Pudimos apreciar en plenitud al extraordinario “bajista del momentoâ€, un tipo muy pulcro en la ejecución del bajo eléctrico.
Bona, quien pareció muy serio en camarines antes del concierto es un buen conocedor del show business. Con un desplante y carisma tÃpico de un pop-star deslumbró y encantó literalmente al público con un par de números donde se acompaño de una maquina de efectos donde doblaba y triplicaba su voz realizando superposiciones que sonaban a casi una tribu de su tierra natal.
Luego del show, el bajista, Yosvany Terry y parte de la banda de Martignon asistieron al Club de Jazz de la calle Macul donde compartieron con músicos nacionales en interesantes Jam Sessions.
Llama la atención la humildad y sencillez de la mayorÃa de los músicos participantes, con quienes compartimos cenas y copas. Verdaderos monstruos del circuito musical actual, abiertos a contar experiencias y a compartir vivencias. Participamos además en la producción artÃstica, un verdadero honor.
En resumen, un festival para recordar. Redondo en todo sentido, muy buena escenografÃa, luces y un sonido de lujo. A la altura de cualquier festival de jazz top del mundo.
