Con el bajo en sus manos, Richard Bona habla muchos lenguajes, pero al captarlo a la mitad de una frase emotiva, pareciera como si sus notas hayan sido escogido justo para tus oídos. Sumale su embrujador falsete vocal, y ahora estás escuchando la más identificable y emotiva voz en el bajo eléctrico desde Jaco Pastorius. No es asombroso que desde su llegada a los Estados Unidos en 1995, este músico nacido en Camerún de 40 años de edad ha llegado a ser uno de los más requeridos acompañantes para un notable rango de artistas. Por supuesto, eso es sólo parte de la fotografía. Mientras la fluida navegación por el diapasón, la compleja aproximación rítmica, y su lirismo lo han llevado al status de “héroe del bajo”, él añade su singular voz, su único estilo en la guitarra, y sonoras canciones apoyadas en cuentos tradicionales africanos, en una carrera globalmente exitosa como artista solista, vendiendo decenas de miles de discos alrededor del mundo. El último esfuerzo de Bona, “Tiki”, (Tesoro) es otro paso adelante en su expresión personal. Las 15 canciones del disco (que incluye los socios habituales de Bona, el tecladista ATN Stadwijk, el baterista Vinnie Colaiuta, más potentes invitados como John Legend y Djavan) son una alegre interpretación de música brasileña. A pesar de las influencias sudamericanas, “Tiki”, más que los tres discos anteriores de Richard Bona, borra las líneas entre los híbridos de “world music” y los sonidos simples como… bueno, Bona. Como siempre, los devotos del bajo eléctrico necesitarán escuchar entremedio de las capas de sonido para captar las brillantes líneas, y la voz de Bona en su idioma nativo (Douala) requiere un diferente conocimiento de la mente y de los oídos. Pero la recompensa es tan grande como una planicie africana.
El hijo mayor de Clint Eastwood es un afamado bajsita y contrabajista y viene a Canarias acompañado de toda su banda: Michael Stevens (guitarra, teclados y voces), Andrew McCormack (piano), Graeme Blevins (saxofón), Graeme Flowers (trompeta), y Ralph Salmins (baterÃa).
Kyle nació en Los Ãngeles en 1968 pero creció en Carmel (California) donde, según su biografÃa, recuerda hacer los deberes mientras escuchaba discos de figuras del jazz como Duke Ellington, Count Basie y Miles Davis. La afición al jazz del clan Eastwood es sobradamente conocida. No en vano Clint dirigió “Bird†(1998) una de las mejores pelÃculas sobre jazz de la historia en la que se narra la subida los cielos y la caÃda los infiernos del saxofonista Charlie “Bird†Parker.